1980s (the birth of Uni-Q)

Un maravilloso acontecimiento de exactitud de la Serie de Referencia de KEF, ocurrió en el Festival de Edimburgo en 1980. Una ejecución de Belioz Te Deum dirigida por Claudio Abbado, tomó lugar en el Usher Hall, siendo que el órgano que se utilizó fue el de la Catedral de St Mary, a una milla de distancia. El sonido del órgano fue transmitido a través de un enlace de radio de FM de BBC y reproducida a través de 36 KEF Referencia 105/2s. Andrew Clements del Financial Times dijo del evento “…con los ojos cerrados no hubiera sabido que Gillian Weir no estaba tocando en la misma sala que la orquesta”. El concierto fue un suceso notable y otra colaboración innovadora de BBC/KEF.
 
A lo largo de los ochentas, KEF mantuvo su reputación por su excelencia con las muy respetadas Series de Referencia a través de una serie de mejoras técnicas. Estas incluían: Carga de graves de Cavidad-Pareja que impulsaban considerablemente el rendimiento de los graves; cancelación de fuerza y disociación del conductor para eliminar la coloración del gabinete desde las vibraciones del chasis de la unidad de conducción; conjugación de cargas coincidentes para aliviar la carga eléctrica presentada al amplificador y al Ecualizador de Graves Universal de KEF (KUBE), que permitió extender los graves en los recintos compactos. La incorporación de todas estas características, es la referencia 104 / 2 con fecha de lanzamiento en 1984, de los cuales se vendió un número importante en el mundo.
 
En 1985 un rango de productos de audio para auto se lanzaron, incluyendo un subwoofer que utilizaba el sistema de cavidad en pareja desarrollado en el 104/2, y en 1987 vio la introducción de la Serie Custom de productos de anaquel, remontándose a los deflectores K1 y K2 de los sesenta, anunciando una nueva era de aplicaciones de ingenio enfocadas a la expansión del mercado.
 
En 1988, la incorporación de un material nuevo de neodimio/hierro/boro magnético, desarrollado por la NASA, con diez veces más de potencia que los magnetos de un altavoz estándar, el revolucionario Uni-Q, de KEF, había nacido. Esta gran innovación permitió que los ingenieros de KEF, hacer un tweeter lo suficientemente pequeño para montarse en el corazón acústico de la bobina de la unidad de graves, dándole por primera vez una fuente de punto único de sonido. En términos sencillos, esto agrandó considerablemente el área óptima de escucha en cualquier habitación. La difícil búsqueda acústica de ese “punto dulce” era cosa del pasado y la Uni-Q, hoy en día, sigue siendo clave de diferencia de KEF.