Raymond Cooke

KEF fue fundada en 1961 por Raymond Cooke OBE –un hombre práctico agudo en la experimentación con nuevos materiales y tecnologías con el propósito de crear productos con calidad acústica superior. El creó la compañía teniendo como base la calidad de la ingeniería con una visión que ha asegurado su éxito continuo hasta nuestros días.

 

Después de un tiempo de ser un operador de radio en la Royal Navy, obtuvo una BSc en Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Londres y formó parte del Departamento de Ingeniería en Diseño en la BBC cuando fue elegido pionero para el desarrollo de altavoces de un grupo talentoso de ingenieros que incluía a Dudley Harwood y D.E.L. Shorter.

Después de cinco años de trabajo en Wharfedale junto con Gilbert Briggs, decidió establecer su propia compañía para desarrollar altavoces utilizando lo último en tecnología en materiales. KEF pronto encontró el éxito con productos tales como el Monitor K1 y el altavoz de repisa, Celeste y, con la fuerte convicción hacia los principios de ingeniería, lograron ser una de las compañías líderes en altavoces en el mundo.

KEF se volvió famosa por su calidad en las unidades de conducción, que fueron usados en innumerables sistemas alrededor del mundo, y más tarde por el desarrollo significativo en la medición de tecnología. La investigación requerida para lograr este nivel de experiencia técnica fue considerable, pero Raymond Cooke tomó la ruta correcta hacia adelante que KEF necesitaba.

Cooke fue un gran comunicador y se aseguró que no sólo la ingeniería, sino también el marketing de los productos KEF, estuvieran en los estándares más altos. Su compromiso en la industria del audio fue visible desde su apoyo a la Audio Engineering Society, de la cual fue presidente en 1984, y de la cual recibió el premio Silver Medal en 1993 por sus relevantes contribuciones a la medición de los transductores. Sus contribuciones en gran escala fueron reconocidas en 1979, cuando fue galardonado el OBE por SM La Reina Elizabeth II.

Raymond Cooke tristemente falleció en 1995, pero su legado le sobrevive en la compañía que fundó. El hablaba de su visión en KEF de la siguiente manera: “Yo estaba determinado a poner en práctica todas las posibilidades que se pudieran para mejorar los altavoces a través de una ingeniería más rigurosa”.